Cuando vi la aclamada “interpretación” de Christian Bale en El maquinista, film bastante mediocre donde el actor llegó a adelgazar hasta extremos en los que peligró su vida, me dije: Esto es pornográfico.
No sólo es poco recomendable que un actor llegue a esos extremos físicos para interpretar un papel, además te saca de la película. La razón es sencilla: no ves a un personaje, sino al actor que se desarropa innecesariamente, que se flagela, que las pasa putas constantemente. No dejas de decirte: “Fíjate el Christian Bale cómo está de flaco, fíasete el De Niro cómo está de gordo…”. Y ADIÓS película.