Cuando decidí ver “Sigo como Dios” por mi admirado Steve Carell no me imaginaba lo que me esperaba en la última media hora. Fue una experiencia religiosa. Estaba viendo una comedia y acabé viendo un fragmento de la típica película de Semana Santa con Charlton Heston en TVE.
Pero luego me acordé de que había visto Lío embarazoso y dentro de poco se estrenaba Licencia para casar. Y un poco más adelante, Supersalidos. Me pregunté ¿soy yo o es que andan un poco emocionados y al mismo tiempo con sentimiento de culpa?
Y en esta nueva hornada de películas “tradicionalistas” hay varias categorías. La primera, la más descarada y casi insultante es la de la concienciación climática. Las teorías del calentamiento global llegan hasta las perforaciones de la película. Decidieron incluso trufar la penosa película de los Simpson con un mensaje ecologista que parecía subvencionado por Al Gore. Pero si además de la calentamiento climático introducimos elementos más religiosos aún si cabe, se puede construir una comedia a lo “Sigo como Dios.” Y la receta es fácil: mientras la gente se ría le estamos metiendo píldoras conceptivas. ¿Qué mejor para un completo apocalipsis que no seguir las instrucciones de un Noé de encargo? Ya podéis imaginaros el resto, pero no la última media hora. Yo por lo menos no me lo podía creer, y no es que sea ateo.
Otro tipo de cine más conservador pero a la vez más terrenal y práctico es el de Licencia para
casarse, lo más parecido a una peli española de los 70. Un cura graciosete que hace un curso prematrimonial para someter a prueba a una pareja aparentemente feliz por contraer matrimonio. Y claro, de tanto que se inmiscuye y toca las narices, consigue crear una crisis. Otra película mala con algún toque gracioso (cojonudos los bebés robots) pero que te deja con la sensación de haber estado en una escuela dominical durante hora y media. No hace falta contar cómo termina. Si, como el manido chiste de por qué las mujeres ven las películas porno hasta el final.
Y para terminar están las pelis aparentemente gamberras con protagonistas en una eterna pubertad, con historias centradas en momentos hormonalmente conflictivos que rematan con una lobotomía de guión. Vírgen a los 40 era, podría decirse, la más incorrecta y divertida de la factoría Apatow. Luego descubrieron que la temática etílico-sexual-familiar-a-lo-porkys era rev
ivir un género gamberro y exitoso; pero le añaden un toque nostálgico y romántico tirando hacia el final del film, cuando los personajes están condenados a la estulticia perpetua. Lío embarazoso se centra en el peliagudo tema de los embarazos no deseados y Supersalidos en cómo perder la virginidad antes de ir a la universidad. Pero ambas rematan con un ataque de responsabilidad y decencia que muchos interpretarán e interpretamos como moralina mal metida.
En resumen, estamos invadidos por películas de olor rancio perfumadas con algo de ron y espermicida procedentes de USA. Ello no debe hacernos disfrutar lo poco divertido que puede haber en el guión y tampoco olvidar que aquí producimos mucho cine simplemente etílico-sexual.




Pues no me lo habia yo imaginado así. Mira que la peli en un principio parece no tener tanta chica que sacarle…
Saludos.
Comentario by Juan — December 17, 2007 @ 5:56 pm
Primero que nada: wuujuu, qué bien se ve el sitio, tenía rato de no pasar por aquí y se ve muy bien.
Segundo, no me puedo creer que hayas visto la pelí de Carrel, yo que soy su fanática número UNO he tenido que pasar porque ya hasta el avance es insufrible.
Y tercero, ¿¿viste SuperBad y Knocked up en VOS?? y ¿Los Simpsons?? No puedo creer que no te hayan gustado, a mi me salían palomitas por la nariz de tanto reír.
Bueno, pero cada quien con sus gustos, no puedo asegurar que estes COMPLETAMENTE EQUIVOCADO, es sólo mi opinión.
jeje, ¡un abrazo! Felices fiestas y muchas pelís para el 2008
Comentario by ana mar*a — December 18, 2007 @ 3:46 am
Juan: yo tampoco, pensaba que eran películas insustanciales, etc, pero empecé a atar cabos. O fui yo que por lo menos las vi seguidas
Mar*ia:
¡Qué bueno leerte de nuevo!
¿Te acuerdas de la vez que fuimos a ver Borat?
No todos tuvimos la misma reacción. Con éstas es lo mismo. Todas las vi en V.O.S., pero no ayudaron a mejorar su calidad ni las escasas risas que me eché. No sé, lo mismo pasa cuando hay que llorar, depende por dónde tires.
Seguimos en contacto. Un abrazo
Comentario by Israel Nava — December 18, 2007 @ 11:00 am
Virgen a los 40, Knocked Up y Superbad juegan en otra liga.
Son ejemplos de maestría de guión y amor por unos personajes tan reales como el propio director (o guionista en el caso de Superbad)
Comentario by Libertino — December 19, 2007 @ 7:24 pm
Eso de maestría de guión, nanay, se nutre de experiencias reales. Por eso siempre pensé que muchos de los personajes eran el dire o el guionista. Vamos, que parecen autobiográficas.
Comentario by Israel Nava — December 19, 2007 @ 7:28 pm
por supuesto. SOn pelis muy honestas: el guión de Superbad se escribión en la época de los protas
Comentario by Libertino — December 20, 2007 @ 1:16 am
[...] Tal vez lo que menos se le perdona a esta película sea lo rancio de su planteamiento y tono, más recatado que una película de Disney de hace [...]
Pingback by Yojimbo was here » Dan in real life (Como la vida misma) — March 30, 2008 @ 4:21 pm