O deberíamos estarlo. Tras la gráfica descripción de Iván Reguera sobre esta nueva bazofia cinematográfica de Gutiérrez Aragón, no queda más que decir que deberíamos estar espantados por la situación en el País Vasco, el único rincón de España donde no hay libertad y por lo tanto, impide otorgar el calificativo de democrático al Estado español.
Si algo tan básico no es motivo de un guión de hierro y una historia que haga justicia a los protagonistas reales e involuntarios que son las víctimas, apaguen y váyanse, que ya habrá otros. A fin de cuentas, ésta es mi crítica. Y a partir de aquí, algunas consideraciones que se pueden considerar spoilers.
Aunque la película aparente tener dos historias paralelas que trata con igualdad, me resulta especialmente repugnante el intento de algunos directores por “salvar” siempre el personaje de algún terrorista. En este caso el interpretado por Jaenada. No sólo nos intenta dar penita volviendo al personaje amnésico y verlo empezar de cero, casualmente con la novia de un profesor amenazado por ETA por que le da por criticar a estos asesinos en público. Es que el profesor, como si fuera el primer mártir de la silenciación nazi-onanista, se encuentra con amenazas, malas miradas y aislamiento social.
El intento por reflejar la tortura de un amenazado, posteriormente asesinado a golpe de un diálogo tan brillante con la novia como “Creo que eso ha sido un tiro” – “¿Un tiro? ¿A quién?” – “A mi, aaaaaaaaaah” se queda en una enumeración creo que algo escasa y de brocha gorda. ¿No había víctimas de ETA y de los nazionalistas para documentarse?
Pues parece que no, por que en esta película el personaje de Coronado está solo. Al igual que le sucedía a “Mar adentro“, la mayor trampa de esta película es no enseñar ningún apoyo o ningún personaje en la misma situación. Y eso que los hay a miles. Y eso crea la sensación de que hasta el personaje de Coronado se lo tiene buscado. Total, es uno en todo el País Vasco.
Por otro lado, el personaje del etarra recoge-setas que entiende que matar no está bien (gran avance) es más bien cómico. Más propio de Corki que de una persona que intenta recuperar la memoria, el personaje navega entre las alucinaciones con una etarra y una víctima de un atentado, muy parecido al angelito y el diablo que suelen aparecer en algunas películas sobre los hombros del protagonista.
Lo dicho, que esta película bien sirve para reírse de algo que no tiene maldita gracia. Y todo gracias a un nuevo intento, ridículo, fallido e insultante de unos auténticos negados.
Por cierto, me pareció curiosa la inserción de varios fragmentos de la música que hizo Illarramendi para “La lengua de las mariposas“. Descartada por el director en pro de la de Amenábar y que el gran compositor vasco editó después como un disco independiente titulado “Una historia reciente“.



BUEN TÍTULO EL DE ESTE POST.
La verdad es que en estos terrenos uno no sólo se indigna de lo malos que son nuestros peliculeros, sino que, además, son INMORALES.
Tienes razón: eso de la amnesia del pobre etarrita se lo podían meter por el culo.
No hay huevos. Son unos cagones. Así de claro.
Comentario by IVÁN REGUERA — November 25, 2008 @ 3:59 pm
La verdad es que los últimos huevos que vi en el cine español ya tiene un poco más de 30 años.
Comentario by Israel Nava — November 25, 2008 @ 6:36 pm
Acordaos también de El Lobo, en la que de nuevo José Coronado, esta vez de malo, da a entender al final de la película que no conviene acabar del todo con ETA, porque el nuevo estado español post-franquista necesitará enemigos, dejando una puerta abierta a la legitimidad del secesionismo vasco.
Comentario by ignatius J. — November 26, 2008 @ 2:18 am