No hay que ser el más listo de la clase para darse cuenta leyendo la sinopsis de esta película que estamos ante un filme con marcado perfil de serie B a pesar de su elevadísimo presupuesto, 33 millones de dólares. Tanto la dirección como el guión de esta película recaen en Neil Marshal, que viene siendo algo así como la última esperanza del cine guiri (o sea inglés) en lo que a cine fantástico y de terror se refiere.
Sus anteriores películas fueron The descent (2005) y Dog Soldiers (2002) Y yo os pregunto ¿Qué tienen en común estas películas? No vale que me digáis que el director. A lo que me refiero es a que durante el rodaje los vendedores de tripas y vísceras de bichos de la zona se debieron forrar a base de desollar vacas para los respectivos rodajes del amigo Neil, y ya no hablo de los fabricantes de kechup.
